Experiencia Palasiet con Juanjo Artero

Experiencia Palasiet con
Juanjo Artero

Juanjo Artero, un habitual en And Magazine, ha pasado de ser un invitado más, a ser amigo. Siete años después de su primera aparición como portada, y con muchas experiencias en la mochila, nos volvemos a reencontrar, pero esta vez en un lugar idílico: Palasiet Thalasso Clinic y Hotel. Cuando Juanjo me llamó pidiéndome ayuda, supe inmediatamente qué era lo que necesitaba y dónde se lo podían ofrecer. “Acababa de finalizar una función en la que estaba participando en Gerona, y tenía una contractura en la espalda que no me dejaba ni respirar. Era domingo, y mis compañeros no encontraban ningún sitio donde me pudieran ayudar”, explica Juanjo, que ya conocía Palasiet hace años. Hacía tiempo que tenía pendiente unos días de desconexión en las instalaciones únicas de Palasiet, pero por motivos de agenda nunca había podido ser. Cosa que lamenta enormemente, porque tras su estancia aquí, defiende que “es una experiencia que todo el mundo debería vivir al menos una vez al año”. 

Artero venía de un estado de estrés que se le había reflejado en la espalda. “He estado muchos años trabajando sin vacaciones, estudiando, y compaginándolo con el teatro y la serie”, lamenta. Sin apenas darse cuenta, había entrado en una dinámica de ritmo de vida que, en el momento en el que paró, le derivó en ansiedad y estrés.

Pero todo esto ya es pasado porque, tras esta semana, Juanjo ha salido de Palasiet renovado, y con otra filosofía de vida: “Hay que vivir con la mente y el cuerpo sano y dedicarle más tiempo a tu estado físico y emocional. Es más bonito vivir así que estresado”. Este es el mensaje que me ha podido desvelar, porque cuando sales de una estancia en un lugar tan especial las cosas más importantes son las que no se pueden explicar con palabras. Sensaciones y aprendizajes que solo él entiende, y me alegro personalmente de que esta semana le haya ayudado en todos los sentidos, y se lleve en el bolsillo un poquito de paz.

No podríamos haber escogido mejor sitio para la estancia de Juanjo Artero. Palasiet lleva 50 años trabajando con el mejor equipo de profesionales para mejorar la vida de las personas, y ayudarles a vivir de una forma más saludable. Como dice Juanjo, “es un sitio en el que te curan el cuerpo, pero también el alma”. El personal que trabaja en el hotel ofrece una atención que Artero describe como “maravillosa y única”, y te hacen sentir especial desde el primer momento en el que entras en sus instalaciones. El equipo técnico está formado por médicos, entrenadores personales, dietistas, masajistas, y psicólogos que ejercen como orientadores y te acompañan en tu crecimiento emocional. 

Si bien el cuerpo técnico es indispensable, la filosofía holística de este espacio no tendría sentido sin su privilegiada ubicación. Rodeado de jardines y árboles, Palasiet ofrece unas maravillosas vistas al mar Mediterráneo que se quedan grabadas en la retina. De hecho, cuando le pregunto a Juanjo qué servicios ha podido utilizar, me cuenta que lo que más ha disfrutado es el paisaje de la bahía, estar rodeado de vegetación, y la amabilidad de la gente con la que se ha encontrado. Me explica que ha recibido masajes descontracturantes y relajantes a cuatro manos. También ha pasado por las bañeras de hidromasaje con algas, le han hecho un tratamiento facial, y ha realizado distintas actividades físicas: estiramientos en tatami, sesiones de gimnasio, unas clases para ganar conciencia de la posición de la espalda, respiración abdominal, y también paseos mañaneros andando y en bici.
El sentido del humor de Juanjo resurge cuando le pregunto por las clases de pilates y yoga. Me cuenta que llevaba practicando pilates durante años en el gimnasio sin saberlo, porque allí le llamaban “estiramientos”. Se decía a sí mismo: “tengo ganas de aprender pilates”, hasta que se apuntó a clases y se dio cuenta de que era un as en la materia. De todas formas, siempre ha tenido en mente la importancia de cuidarse: “Tengo la suerte de que siempre he hecho mucho deporte de joven, y luego por mi trabajo, y nunca me he despreocupado. He estado en una función en la que durante tres años hacía clases de baile semanales, y estaba muy en forma”.

En Palasiet se encuentran todo tipo de huéspedes, con necesidades diferentes, y patologías diferentes. “Hay personas que necesitan bajar de peso, pero es una batalla que han perdido mil veces. Y de repente, pasan aquí diez días, les enseñan a comer sin pasar hambre, les hacen masajes, y les cambian un poquito la mentalidad. Después de diez días, salen de allí con cinco o seis kilos menos, pero con una nueva mentalidad, y habiendo aprendido que se puede comer sano y rico”. Al fin y al cabo, todo es cuestión de tiempo, y me confiesa que para él es muy enriquecedor hablar con ellos: “Cuando estás en un sitio así coincides con mucha gente que acaba contándote su vida, y a lo mejor están allí por el mismo motivo que tú. Es maravilloso conocerles, y eso es lo que me llevo de esta vida, la relación con las personas”. 

Hemos tenido el honor de celebrar en este espacio idílico la presentación de la revista número 20. Cuando lo hablo con Juanjo, me emociona ver hasta dónde hemos llegado. “Se lo merece Palasiet y se lo merece también And Magazine. Un gran espacio acorde a una gran revista, que juntos forman una mezcla maravillosa”.

Para más Información sobre nuestros tratamientos
Calle Pontazgo, 11 (12560) Benicàssim · Teléfono 900 300 255
info@palasiet.com / talasoterapia@termasmarinas.com
www.palasiet.com / www.termasmarinas.com
Tienda Online: www.palasiet.com/tienda

Entrevista con CIENTO2 (Gastro &)

Entrevista con
Ciento2

Ciento2 se ha convertido en uno de los locales referentes de Benicàssim, un restaurante emblemático que destaca por la calidad de su producto, el protagonismo del sabor y la cocina de mercado. Concebido como un escenario para celebrar la vida, Alejandra y Manolo nos hablan de su proyecto gastronómico más íntimo y personal. 

Habladnos un poco de la historia de Ciento2, ¿desde cuándo lleváis este proyecto en marcha? 

Ciento 2 llega en un momento máximo de madurez profesional, dados los años de experiencia que tenemos en el sector. Abrimos en enero de 2014 y hace como 8 años que dura esta aventura tan chula. Nuestra idea era crear un restaurante íntimo y personal, el típico restaurante que nos gusta encontrarnos cuando nos vamos de vacaciones, solos o con amigos, es decir, un sitio con alma. Un espacio donde sentirnos a gusto, haciendo algo que además nos gusta mucho, que es comer y beber. Nosotros somos muy disfrutones, nos gusta celebrar, porque no hay nada más importante en esta vida que celebrarla. Y esa es la filosofía de nuestro local, que creo que hemos conseguido crear. 

Ciento2 se ha convertido en uno de los restaurantes de referencia de Benicàssim, ¿cuáles son vuestros valores? 

Nuestras principales características, serían tres: el producto, la estacionalidad y la hospitalidad. En relación con el producto, nuestro principal trabajo es buscar siempre la mejor materia prima, e intentamos que sean de pequeños productores, porque nos gusta la gente que tiene una filosofía parecida a la nuestra. Tanto a Alejandra como a mí nos gusta disfrutar de nuestro trabajo y nos gusta trabajar con gente que sean felices haciendo lo suyo. Por otra parte, la estacionalidad, pienso que hay que dejar que la vida vaya a su ritmo y que cada época del año nos ofrezca lo más chulo. Nosotros no somos capaces de estar comiéndonos unas flores de calabacín en noviembre, cuando es un producto que necesita muchísimo calor, por ejemplo. Y por último la hospitalidad, para nosotros lo más importante es hacer sentir al cliente como en casa, me gusta cuidar a la gente de la misma forma que me gusta que me cuiden a mí cuando salgo. 

Si destacáis por algo es por vuestro producto de mercado de gran calidad, ¿cómo trabajáis este aspecto? 

Sí, como bien hemos dicho trabajamos principalmente con productores que miman su producto. Ahora está de moda el km 0, pero realmente es lo que comían nuestros abuelos en su época, porque antes no había empresas de transporte que te consiguieran todo lo que tenemos ahora. Y eso es lo que hemos querido recuperar y poner en valor en Ciento2. Para nosotros no hay nada más importante que el sabor, y eso lo hace una cocina sencilla, sabrosa, fiel al producto. Nos queremos comer un tomate, y queremos que sepa a tomate, y para conseguir eso no hay que añadirle florituras, ni añadirle combinaciones marcianas y surrealistas, hay cosas donde el “menos siempre es más”. 

En And Magazine estamos de celebración por nuestro décimo aniversario y queremos dar las gracias a todos los que confiáis en la familia And, ¿qué significa para vosotros participar en esta edición?

Cuando Begoña Campos nos llama y nos dice “Alejandra y Manolo, he pensado en vosotros para que salgáis en la revista” nos hace siempre mucha ilusión. La misma que cuando nos llaman para celebrar un cumpleaños o un aniversario. Que te busquen para momentos especiales es lo más bonito que te puede pasar, y que Begoña haya pensado en nosotros para el décimo aniversario supone algo muy importante.

Ciento2 taberna
C/ Bayer, 102 · 12560 Benicàssim · Castelló
Reservas 667 50 09 40

 
 

BODYCEL

La polución, el estrés, la mascarilla… Cada vez son más los factores que afectan a nuestra piel, dotándola de un aspecto cansado y sin luz, además pueden dañarla y vemos cómo aparecen signos como rojeces, granitos, tirantez u otras molestias.

La piel del rostro es más fina y delicada que la del resto del cuerpo y está expuesta a agentes externos durante todo el año. Todo esto hace que una de nuestras cartas de presentación más visibles sea sensible a las agresiones y a cualquier cambio.

Sabemos que una rutina diaria adecuada es la clave para mantener la piel sana a largo plazo. Sin embargo, es indispensable combinar esos cuidados desde casa con tratamientos puntuales más específicos.

Para ello me pongo en manos expertas como las de Raquel, del centro de estética Bodycel. Se han posicionado como la evolución del tratamiento estético y capilar; y era hora de hacerles una visita…

Raquel me explica que me van a realizar uno de sus tratamientos estrella, uno de los faciales más demandados que es básico para el mantenimiento de un rostro cuidada y luminosa. Lo mejor es que se puede aplicar en cualquier tipo de piel y cualquier época del año.

Me acuesto en la camilla de una acogedora habitación donde relajarme y dedicarme unos minutos, solo para mí (esos momentos que a veces son tan difícil de encontrar). El primer paso del tratamiento consiste en una leche limpiadora que me aplican delicadamente para retirar la suciedad de mi piel para seguir con un peeling, que actúa como exfoliante para terminar de retirar cualquier impureza que haya quedado y las células muertas de la piel.

A continuación, el tratamiento específico se basa en la limpieza profunda para aportar luminosidad al rostro. Para ello utilizan un dispositivo que trabaja cada área de la piel con punta de diamante.

El momento mascarilla es el más relajante. Durante unos minutos me abstraigo del presente mientras la mascarilla de oro de 24 k hace efecto en mi piel.

Y, finalmente, la crema hidratante hace que mi piel quede jugosa, con destellos dorados que la hacen resplandecer como hacía tiempo que no brillaba. El broche de oro del tratamiento fue el suave masaje para estimular los músculos faciales y propiciar los mejores resultados.

 

A MESA Y MANTEL EN… CIENTO2 TABERNA

Entrar en Ciento2 es sentirse como en casa. Benicàssim acoge este restaurante familiar que durante años ha apostado por la calidad, algo que sus clientes valoran para corresponderle con su fidelidad y confianza.

Alejandra y Manolo dan rienda suelta a su pasión por la gastronomía apostando por el producto y el sabor. La definición de cocina de mercado se hace evidente en sus platos, que rinden homenaje a esas recetas de la tradición mediterránea donde prima el producto fresco y de proximidad.

El equilibrio se encuentra en poder dar una vuelta de tuerca a esa cocina de la abuela para aportar el toque actual e innovador que buscamos ahora en la cocina.

Y entramos por la puerta de Ciento2 con el convencimiento de que vamos a comer bien. Pero la experiencia en este restaurante no es solo gastronómica, sino que se completa con un entorno acogedor decorado con gusto. El local mantiene elementos originales como sus suelos hidráulicos o paredes de piedra. Y ese toque que nos acaba de ganar es el trato personal, cercano y atento del equipo en este ambiente tranquilo y relajado.

Manolo nos acompaña hasta la mesa donde disfrutaremos de nuestra comida. Y nos dejamos guiar por su recomendación, que se complementa con las manos de Alejandra en la cocina.

Nuestro menú de especialidades:

  • Un bocado de una de las tapas más tradicionales con el toque diferente del salmón marinado. Fina, suave y delicada. Uno de los entrantes que nunca falla.

  • Guisantes lágrima. El producto de calidad de la huerta toma el protagonismo en este plato con los guisantes lágrima en su punto de cocción perfecto para disfrutar de su textura y sabor ideal. Una fina loncha transparente de panceta corona el plato que toma la jugosidad de la yema de huevo.

  • Steak tartar. Este montadito presenta sobre la base de pan tostado, la ración de steak tartar con el mejor aliño y el toque crujiente de las patatas paja.

  • Ropa vieja. Un plato tradicional de la cocina de aprovechamiento en forma de carne desmechada rellena un panecillo de brioche En dos bocados se funde en nuestra boca.

  • Para terminar la degustación elegimos su tarta de manzana. Un postre ligero y delicado con una compota de manzana casera entre dos finas capas de masa tierna con el punto justo de dulzura.

 

CONCHA JUAN BEAUTY SPA

Llevamos un estilo de vida tan acelerado que muchas veces dejamos a un lado el bienestar y el autocuidado. Pero también es necesario aprender a parar y establecer rutinas en las que escuchar a nuestro cuerpo y prestarle la atención que merece. A fin de cuentas, nos va a acompañar toda la vida… Conocerlo pasa por aceptarlo, tratarlo con amor y respeto, dedicarle tiempo y mimo.

Para eso cuento con las manos expertas del equipo de Concha Juan Beauty Spa. Se han especializado en rituales spa capaces de parar el tiempo con experiencias a través de los cinco sentidos. En mi cita con ellas disfruto del relajante Îles Pacifique, un nuevo masaje que consigue crear una experiencia de bienestar única.

Me recibe Ivana con su dulzura. Ha cogido las riendas del spa de la mano de Concha Juan, su madre y fundadora de este espacio wellness en el centro de Castelló. De ella no solo toma el relevo del negocio, sino que hereda también toda una filosofía basada en el bienestar y el equilibrio emocional de sus clientes. Su profesionalidad y cercanía inspiran la confianza necesaria para perderse con las técnicas ancestrales del mundo, de la mano de la prestigiosa firma Thalgo.

Cuando paso al pequeño remanso de paz empieza la verdadera experiencia. Una acogedora y tranquila decoración acompaña una iluminación cálida. Todo marida a la perfección con la agradable temperatura templada de la cama, en el centro de la estancia, que invita a quedarse.


Allí me explican en qué consiste el ritual Îles Pacifique, uno de los tratamientos inspirados en los 5 océanos del mundo. El primer paso de esta escala en Bora Bora es el exfoliante de arena blanca, sal marina, cáscaras de coco y aceites vegetales, que nutre y exfolia delicadamente la piel.

Y la magia llega con el masaje relajante Mahana con pindas de arena caliente. Emulando el movimiento de las olas, los movimientos envolventes mecen mi cuerpo. La manipulación está inspirada en la técnica Lomi-Lomi, con movimientos lentos y reconfortantes de antebrazos que proporcionan sensación de evasión, descanso y desconexión.

¿Sabéis que son las pindas? Unos saquitos con arena de las mejores playas de Tahití que forman parte del masaje. La arena caliente emula el abrazo de los rayos del sol para transportarme directamente a las playas del Pacífico a través de los sentidos.

Me abandono a las manos expertas de la masajista con una relajación absoluta capaz de calmar, regenerar y embellecer el cuerpo para conectar con él a través de las sensaciones.

Menudo pequeño paraíso tenéis aquí montado”, comento con Ivana cuando termina el ritual. Es la mejor descripción que se me ocurre para una experiencia que hay que vivir, porque intentar explicarla resulta imposible.

 

PROGRAMA PÉRDIDA DE PESO

Hoy termino mi estancia en El Palasiet. Pero no, no es un final sino el principio de algo mucho más grande. Llegué aquí hace tres semanas con el objetivo de cuidarme y perder algunos kilos, o eso creía yo. La realidad es que buscaba mucho más que un número en la báscula, pero ni yo mismo era consciente. Hacía meses que me detenía frente al espejo sin reconocerme, me sentía cansado y desanimado, dentro de un estilo de vida que no me representaba, pero del que no sabía cómo salir.

Conozco El Palasiet desde hace años. Ese entorno mágico siempre me ha fascinado, incluso me había hecho alguno de sus tratamientos. Pero era el momento de un cambio real y necesitaba el asesoramiento adecuado. Y así entre a formar parte del nuevo programa de pérdida de peso de El Palasiet. 

Ahora empiezo una vida más consciente, conociéndome mejor y capaz de escuchar a mi cuerpo para sentirme mejor. He conseguido encontrar la motivación que andaba buscando para llevar un estilo de vida sostenible, basado en una alimentación saludable y la actividad física que más se adapta a mí.

Hay muchos tratamientos para perder peso, pero ninguno como la nueva Filosofía Palasiet. Su trabajo en equipo personalizado les ha permitido acompañarme en todo momento desde todas las perspectivas, eso es lo que más me ha ayudado durante el proceso.

Una vez instalado en este pequeño paraíso mediterráneo conocí a Lourdes Ramón, la orientadora del programa. Su figura creo que es imprescindible para que funcione esta nueva filosofía, pues se encarga de acompañar de una manera holística e integrativa, haciendo que yo haya funcionado con el resto de engranajes. Su escucha activa en un espacio de gran confianza le permitió conocerme y también me permitió a mí mismo conocerme más, darme cuenta del verdadero propósito que me había traído hasta aquí y afrontar el proceso de cambio de manera consciente. Junto a ella empecé a trabajar con el resto del equipo de profesionales en mi tratamiento personalizado. 

La doctora Mar Añó me hizo la consulta médica con mucha cercanía y empatía, midiendo mis constantes en la exploración física y también evaluando mi historia clínica, nivel previo de deporte, alimentación y salud en general. Es increíble cómo en tan solo tres semanas ha mejorado mi salud a través de indicadores como el colesterol, de triglicéridos o el azúcar. Y todo con el cambio de hábitos que he iniciado aquí. Con ella me he dado cuenta de la importancia de marcar unas expectativas y objetivos reales tanto para mi estancia como para seguir desde casa. Porque el problema era mi salud y no los kilos.

La especialista en nutrición Irene Domínguez ha conseguido adaptar una dieta saludable a mis necesidades y ahora adoro la comida sana, es divertido comer bien. La cercanía del equipo, que valora el esfuerzo diario es la mejor motivación. Es mucho más que comer bien, yo mismo necesitaba esa fuerza para conseguirlo.

Y con el entrenador Leandro Carbonell sé lo que es disfrutar con el deporte por primera vez. Me ha enseñado cómo realizar cada ejercicio, adaptando la intensidad y el tipo de actividad a mis progresos.

Junto al equipo, y también otros compañeros que habían venido a realizar el programa, he aprendido hábitos de vida saludables. Y me han acompañado en ese proceso de aprendizaje junto a la alimentación, ejercicio físico, bienestar emocional, descanso… Hemos ido viendo día a día si necesitaba modificar o adaptar los tratamientos. 

Los tratamientos de estética y de talasoterapia son el complemento perfecto al resto del programa. Indispensable para relajar la musculatura y cada día ser capaz de volver a hacer el ejercicio, además de la relajación emocional. Y todo en las mismas instalaciones, con la mayor comodidad para poder seguir mi rutina diaria de autocuidado durante estas semanas.

Comiendo de manera saludable y haciendo ejercicio diariamente se siento mejor, descanso mejor, he ganado movilidad, emocionalmente me siento mejor con mi cuerpo… Todas esas sensaciones son las que me hacen seguir adelante con el proceso. Y ahora tengo los recursos y herramientas para hacerlo.

Aquí he vivido con presencia plena, tomando consciencia de cada actividad y evaluando los beneficios de cada una de ellas en mí. ¡Además he descubierto el yoga! Siempre había sido un poco escéptico y solo me arrepiento de no haber empezado antes. Además de los entrenamientos me han ayudado mucho otras actividades como los talleres de motivación, relajación, estiramientos de cadenas musculares, yoga, pilates, etc. Es la mejor manera de integrar a nivel físico todo lo que está cambiando a nivel mental y emocional, para conseguir el equilibrio físico, mental y emocional.

He conseguido dar el máximo en tres semanas y, lo más importante, quiero seguir haciéndolo. Me llevo un aprendizaje muy valioso, con un proceso de cambio externo e interno gracias a los especialistas que me han acompañado y asesorado justo en lo que necesitaba. Incluso su programa completo sin alojamiento es una buena opción para seguir con el mantenimiento.

¿Lo mejor después de la estancia? Que durante unos meses los mismos profesionales seguirán acompañándome y haciendo un seguimiento personalizado para que yo pueda seguir aprendiendo. Esta nueva concepción del programa pérdida de peso es ese plus necesario para dejar a un lado los kilos y centrarme en el cambio de hábitos que necesitaba en un entorno saludable de referencia.

A MESA Y MANTEL… CON ÓSCAR HIGARES

¿Cuántas veces pensamos que a las personas que vemos delante de las cámaras les sobrará cámara y les faltará persona? Con Óscar Higares hemos podido descubrir todo lo contrario y me quedo con esa bonita sensación. La de haber coincidido con una persona con mucha humanidad, intensidad y cercanía, más allá de personajes, fama o followers. 

Hemos quedado en Playachica para comer y hacer la entrevista que abrirá And 17. Es ilusionante poder hablar de tú a tú con nuestra portada, saber qué hay detrás de una vida que hasta ahora solo había oído en medios y que nos deje conocerlo un poco más tras una sesión de fotos espectacular con todo el equipo.

La croqueta de jamón ibérico a la brasa llega cuando ya habíamos comenzado una conversación curiosa, en la que no era yo la que preguntaba, pero sí Óscar el que respondía y que remontaba su inicio 4 años atrás. Y es que el artista ya fue la décima portada de la revista. Ahora yo tomaba el testigo y, acompañada de una rica croqueta de pulpo con mole, esta vez sí era yo la que enunciaba las preguntas, tomaba apuntes y encendía mi grabadora para no perder ningún detalle.

Óscar Higares nos contaba sus trabajos en los últimos años, su paso por series, películas o programas de televisión. Paralelamente, en la mesa, le hacíamos sitio al ceviche Benifornia. Literalmente, comíamos a la orilla del mar, acompañados del vaivén espumoso de las olas que acarician la costa dorada de Benicàssim y recibíamos de buena gana ese ceviche de gambas, chile y aguacate sobre unas pequeñas tortas de maíz. Y si a las personas se nos conquista por el estómago, también somos capaces de conocer a alguien por el paladar. Óscar nos confesaba su animadversión hacia el cilantro, “estas pequeñas hojas verdes, o las amas o las odias”, comentaba… ¡Y tenía razón! Yo, curiosa por naturaleza, tardaba poco en googlear este fenómeno gastronómico. Óscar, no estás solo; resulta que el amor u dio al cilantro lo determinan los genes y muy probablemente sufras cilantrofobia.

Singularidades comidistas aparte, con el siguiente plato llegaba unanimidad de criterio, sin opción a que la genética eligiera por nosotros. El Tarantelo de atún rojo con jugo de carne y boniatos se deshacía en nuestra boca como un delicado copo de nieve se funde sobre un cálido regazo infantil. Mientras tanto, hablábamos de moda, tendencias o actualidad entre sonrisas sinceras.

Seguíamos conociendo a nuestra portada a medida que el menú avanzaba hasta dar paso al plato principal. La joya de la corona era un arroz con bogavante. Óscar Higares renunciaba amablemente a su plato para comer de la paella central que ahora llenaba nuestra mesa de color, aroma y sabor; algo muy nuestro. Hablábamos de nuevos proyectos, de su vida en familia o de una nueva etapa postcovid mientras íbamos ganándole terreno al sabroso arroz.

El momento dulce es una especie de ritual para mí. Ahí no caben grabadoras, ni notas… Disfrutamos de nuestra Cheescake-torrija con toffee de amareto y helado de té negro y Crema helada/quemada de limón y mandarina como se merecen. Con la naturalidad que ha reinado durante toda la conversación y la personalidad jovial pero firme de Óscar Higares. Y sí, el postre sabe a despedida. Damos por terminada la entrevista a nuestro hombre And; aunque, quién sabe, tal vez la volvamos a retomar algún día.

Buena comida, compañía inmejorable, y una entrevista que guardo en mi colección de bonitos recuerdos, de gente capaz sembrar un pequeño granito de arena en el aprendizaje que algún día será una montaña de experiencias.   

FRANCISCO SEGARRA

Francisco Segarra

Francisco Segarra nos abre las puertas al paraíso de la decoración, nos abre las puertas de su casa. Desde el primer momento en que cruzamos la puerta, cada detalle hace que la estancia sea una obra de arte en sí misma. Nunca había visto unas oficinas así, ese aire vintage hace que nos transportemos a otro tiempo, pero el trasiego de los profesionales que ocupan su puesto alrededor de una gran mesa nos devuelve a la realidad.

Empezaba a asomar la cabeza ese toque mágico en el que sientes la necesidad de que el tiempo baje de velocidad para poder observarlo todo. Y lo que todavía no sabía era lo que se escondía detrás de esa pequeña puerta al final del pasillo. La atravesé justo detrás del propio Francisco Segarra y allí plantada me quedé, con los ojos abiertos como platos y la boca cerrada (sin palabras). Entonces me di cuenta, había entrado en el universo Francisco Segarra.

Una superficie enorme se extendía delante de nosotros, repleta de muebles y piezas de decoración únicas, exclusivas y especiales. Siento la tentación de recorrer cada centímetro parándome a descubrir los detalles que esconde cada esquina, cada respaldo o cada bisagra. Pero seguimos andando.

Y nos topamos de lleno con los escenarios by Francisco Segarra. Diferentes ambientes creados desde cero con tanto lujo de detalle que consiguen emular cualquier rincón del mundo, de cualquier época. Espacios que hablan por sí solos, en los que se puede leer una historia.

Lo primero que me viene a la cabeza es que estoy en un set de rodaje. ¡Y es que podría serlo! Francisco Segarra ha firmado escenarios para series de televisión como Velvet y concursos del nivel de Maestros de la costura o Masterchef. En su estilo único respiran las influencias de diferentes culturas y países de todo el mundo para construir muebles con encanto y personalidad propia; así como . Francisco Segarra muebles lleva 15 años en el mercado del vintage&industrial, del cual fueron pioneros en Europa.

Y de todo esto nace el último proyecto de la firma, FS EXPERIENCE. Francisco Segarra ha aprovechado el tiempo de confinamiento para reflexionar y hacer un repaso a los cambios de la sociedad para estudiar el futuro de retail, restauración, hoteles y lifestyle en general. Y es que todo se mueve en una misma sintonía. Vivimos en un mundo globalizado y Francisco Segarra se ha dado cuenta de que es el momento de las experiencias que aporten algo más que un producto material.

Este nuevo proyecto único quiere marcar la diferencia a través de experiencias para vivirlas, desde una perspectiva transversal y que no se limite a un mobiliario o ambientación, sino que esta se pueda complementar con arte, gastronomía, moda, fotografía, antigüedades, música, viajes… Cualquier talento tiene cabida para aportar algo diferente, un valor único y especial.

BÓREAS, TU MANERA DE VIVIR

Benicàssim. Ha salido un buen día de verano y quieres aprovecharlo al máximo. Aunque es sábado, te levantas temprano para poder disfrutar de un buen desayuno con tu pareja. El aroma del café recién hecho acompaña la calidez de la mañana. Bajas las escaleras y las risas de los niños jugando en el salón inundan la estancia. Por suerte, pueden salir al jardín mientras terminas ese café y te das una buena ducha. Empieza a levantarse el sol; el olor a pino y mar te trasladan a tu infancia. Por eso te encanta vivir aquí.

El plan para hoy: ir a la playa de la Almadraba, tomarte algo en una terraza y comprar tu vino favorito para la bodega del sótano. Esta noche tenéis cena con unos amigos a los que has convencido para que se vengan a vivir a la zona. Siempre disfrutas estas cenas en compañía porque haces barbacoa en el jardín y te dejan elegir la música.

Termina el día, no sin antes refrescarte en la piscina y relajarte en la tumbona. Es vuestro momento y les cuentas a los niños la historia detrás de todas esas estrellas del cielo.

Mañana será domingo, día de descanso y paella. Quizá un paseo con los niños por el parque de detrás de casa despida la jornada. La felicidad son pequeños momentos y tú eliges cómo vivir los tuyos.

 

Mi primera visita al salón VANESA HERREROS

Es un viernes cualquiera, aparentemente sin nada que celebrar. Aunque, pensándolo mejor… cualquier motivo es bueno para celebrar y nos hemos propuesto aprovecharlo. La pandemia, el confinamiento y las restricciones empiezan a hacer mella en nuestro ánimo y parece que las malas noticias acaparan los titulares durante demasiado tiempo. Necesitamos desconectar y encontrar un momento para nosotros. Necesitábamos un cambio, de esos que los demás percibirán por fuera, pero del que nosotros saldremos renovados y con ganas de comernos el mundo.

Hoy es un día especial. Quizás hasta hace poco más de un año ir a la peluquería hubiera sido algo rutinario, pero ahora, con días resumidos en el binomio casa-trabajo, es una pequeña vía de escape que queremos disfrutar. Porque ahora, más que nunca, vivir y disfrutar los pequeños detalles es lo que marca la diferencia.

Hoy me he puesto ese vestido para el que no había encontrado una ocasión y he sacado la máscara de pestañas del neceser tras varias semanas. Hoy tengo cita en el salón de Vanesa Herreros y no voy simplemente a la peluquería… voy a vivir la experiencia.

Abro las puertas e inmediatamente me envuelve esa luz cálida y especial que inunda el salón de paredes blancas, pulcras y frescas pero acogedoras, un espacio especialmente luminoso y amplio que transmite la calma que buscaba esta mañana. Vanesa Herreros me recibe personalmente y me invita a pasar. No está sola, pues pronto uno de los profesionales del salón se acerca con una sonrisa que adivino debajo de la mascarilla y se ofrece para guardar mis cosas. Por una vez, dejo el móvil en el bolso y me dejo conducir a la sala donde empiezan a mimarme.

El frío y el estrés de los últimos meses han dejado mi cabello apagado y seco; pero todo esto no hace falta que lo explique. En la peluquería de Vanesa Herreros conocen el estado de mi pelo y me recomiendan el tratamiento que más se adapta a mis necesidades. Yo me dejo asesorar y me relajo en uno de los sillones de la zona Touch Therapy.

Esa primera sala es mi lugar favorito, una especie de oasis para el relax donde no piensas en los relojes. Una de las peluqueras, casi entre susurros, me explica qué tratamiento me va a aplicar y qué beneficios aportará a mi cabello. En esta sala la luz es tenue y la música suave. Las proyecciones de destinos de ensueño me transportan a lagos de aguas cristalinas. A la vez, un aroma a menta se funde con el profundo frescor que invade mi cabeza bajo unos dedos firmes pero delicados que masajean expertos. Esa agradable frescura contrasta con el placentero contacto de unas toallas calentitas, que abrazan mi cabeza en este ambiente de calma y, sin darme cuenta, sonrío.

Mi pelo ya está limpio, hidratado y acondicionado con productos orgánicos que respetan tanto mi cabello como el medio ambiente, y eso me encanta. Una gran marca como I.C.O.N. me da la garantía de los valores y resultados que busco, y Vanesa Herreros es salón Flagship de la firma.

Pasamos a una segunda zona más desenfadada, donde se combina la profesionalidad con la cercanía de sus trabajadores. Esa luz tan característica es de nuevo la protagonista de esta nueva área de trabajo, con nuevo ambiente, nueva música y un simpático ajetreo que me devuelve al mundo real.

Es el turno para el styling, los acabados perfectos después de mi tratamiento especial. También ahora sigo los consejos de la profesional que me ha acompañado durante todo el proceso y que combina su formación con mis peticiones.

Mi pelo está brillante y natural, y yo, lista para empezar otra vez con energías renovadas después de esta pequeña pausa. Sin duda, mi visita al salón ha sido toda una experiencia. Y volveré…