Entrevista con Laura Peñarroya

Entrevista con
Laura Peñarroya

La abogada Laura Peñarroya afronta una nueva etapa profesional con la apertura de su despacho en la calle Enmedio, un espacio concebido para reforzar la cercanía, la confianza y el acompañamiento que definen su manera de ejercer. Especializada en Derecho de Familia, Peñarroya combina la técnica jurídica con una profunda sensibilidad hacia las personas, especialmente cuando hay menores implicados. Defensora del acuerdo como vía principal para resolver conflictos y con experiencia en ámbitos como sucesiones o accidentes de tráfico, continúa consolidando una trayectoria marcada por la empatía, el rigor y el compromiso con cada cliente.

Has dado un paso importante con la adquisición de un nuevo despacho en la calle Enmedio. ¿Qué significa este cambio dentro de tu trayectoria y qué has querido aportar con este nuevo espacio?

La apertura del nuevo despacho en la calle Enmedio supone un paso muy significativo en mi trayectoria profesional. Después de años de crecimiento y de consolidar mi especialización en Derecho de Familia, sentía que era el momento de dar un salto y crear un espacio más accesible, más visible y más acorde con la forma en la que entiendo la abogacía, cercana y comprometida con mis clientes. He querido que este despacho represente por ello proximidad, profesionalidad y confianza. Es un espacio pensado para que las personas que acuden a él (muchas veces en situaciones delicadas) se sientan escuchadas y acompañadas desde el primer momento. Además, estar en pleno centro de Castellón facilita que cualquier cliente pueda acudir con comodidad, algo que para mí era esencial.

El Derecho de Familia sigue siendo uno de los ejes principales de tu trabajo. ¿Cómo definirías tu forma de abordar este tipo de casos, donde el componente emocional es tan importante?

El Derecho de Familia exige una combinación muy equilibrada entre técnica jurídica y sensibilidad humana. Mi forma de trabajar se basa en escuchar mucho, comprender la realidad de cada familia y adaptar la estrategia jurídica a sus necesidades concretas, siendo mi prioridad intentar alcanzar acuerdos en los que, en una materia tan sensible, y en especial cuando hay hijos menores, nadie se sienta vencedor ni vencido, pero priorizando siempre lo más conveniente para los hijos. Intento que cada cliente sienta que tiene a su lado a una profesional que no solo domina la materia, sino que también entiende el impacto emocional que estos procesos tienen en su vida, y en la de sus hijos. Para mí, la prioridad siempre es proteger el bienestar del menor y buscar soluciones que aporten estabilidad y futuro, no solo una resolución judicial.

Siempre has apostado por un enfoque conciliador. ¿Por qué consideras que es clave intentar llegar a acuerdos en este tipo de procesos?

Porque en el ámbito familiar, un acuerdo bien construido suele ser mucho más beneficioso que una sentencia impuesta. Los acuerdos permiten reducir la tensión, evitar conflictos prolongados y, sobre todo, preservar la relación parental, que seguirá existiendo aunque la pareja se rompa. Además, los acuerdos suelen ser más flexibles, más realistas y más adaptados a la vida diaria de los hijos. Cuando las partes participan activamente en la solución, el cumplimiento posterior es mucho más natural. Por eso siempre intento agotar la vía del diálogo antes de acudir al juzgado, aunque por supuesto estoy preparada para litigar cuando es necesario.

Además del ámbito familiar, también tratas asuntos civiles como sucesiones y herencias. ¿Qué tipo de situaciones son las más habituales en este campo?

En materia de sucesiones, lo más habitual es asesorar a familias que necesitan ordenar una herencia, resolver discrepancias entre herederos o gestionar trámites que, en muchos casos, resultan complejos y emocionalmente difíciles. También trabajo en la planificación sucesoria, que cada vez es más demandada. Muchas personas quieren dejar todo bien organizado para evitar conflictos futuros y garantizar que su patrimonio se transmita de la forma que desean. Mi papel es acompañarles, explicarles las opciones y asegurar que todo se haga con seguridad jurídica.

Otro de los servicios que ofrecéis está relacionado con accidentes de tráfico. ¿Qué recomendaciones darías a una persona que se enfrenta a una situación así por primera vez? ¿Qué papel juegas tú?

Lo primero es mantener la calma y recopilar toda la información posible: parte amistoso, datos de los implicados, fotografías y, si es necesario, asistencia médica inmediata. Muchas personas no saben que incluso lesiones que parecen leves pueden tener consecuencias posteriores, por lo que es importante acudir a un profesional cuanto antes. Mi papel es acompañar al cliente desde el primer momento, gestionar la reclamación frente a la aseguradora, velar por que reciba la indemnización que realmente le corresponde y evitar que se vea presionado o desinformado. En estos casos, contar con asesoramiento jurídico marca una gran diferencia en el resultado final.

Laura Peñarroya Fabregat
C/ Enmedio, 22, 5ºA · Castellón · 608 20 70 14 | laura.penyarroya@icacs.com
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