Entrevista con Sandra Navarro

Entrevista con
Sandra Navarro

Con su energía contagiosa y la mirada puesta en la noticia, Sandra Navarro nos desgrana la intensidad de su carrera profesional. La periodista de 25 años nos habla sobre la pasión del directo, la exigencia en la cobertura de la DANA, la magia de las Campanadas 2025, y los retos que la acompañan.

La cobertura de la DANA en Valencia es una de las experiencias más impactantes de tu carrera profesional y debió ser muy difícil aguantar con entereza ante la cámara. ¿Cómo recuerdas aquellos días?

Realmente, sigue estando todo muy reciente. Sin duda, ha sido mi mayor reto profesional, al menos, hasta la fecha. Nunca piensas que vas a contar o vivir algo así. Puedes imaginar situaciones delicadas, pero al final, distan mucho de la realidad. Aquello escapaba por completo de lo imaginable, y quien estuvo presente sabe su magnitud. Como catástrofe que es, todo ocurre de un día para otro y, de repente, sin ser casi consciente, estás en medio de ella, contando en directo algo que jamás pensabas que sucedería, y menos tan cerquita de casa. Los ojos de todo un país estaban puestos en ese punto, con miles de personas afectadas, escuchando testimonios desgarradores. Fueron meses muy intensos. Ni mis compañeros, ni yo, tuvimos tiempo para descansar, pero allí tampoco nadie quería hacerlo, y eso me hace sentirme increíblemente orgullosa de mi profesión y de todos ellos. 

Esa experiencia tan intensa puso de manifiesto el constante desafío de equilibrar la objetividad profesional con una profunda empatía humana.

Ante una situación de emergencia, no entendimos de horarios, y nosotros solo queríamos estar allí y ayudar. Mi mente y corazón estaban con los afectados, y sentí la obligación de contar lo que pasaba. Nuestra labor va más allá de las noticias, y esos días me sentí más valorada que nunca. Sentí muchísimo el cariño de la gente, vecinos y damnificados, y recibí muchos mensajes de agradecimiento de los espectadores. Nos paraban para abrazarnos y darnos las gracias llorando. Esos gestos nunca se olvidan, y con algunos afectados sigo teniendo contacto. Todo fue nuevo, como persona y profesional. Lo mejor que hicimos fue escucharles, darles voz para expresar su dolor, y tratarles con respeto. Ver esa realidad de cerca hacía imposible no emocionarse, fue una experiencia que me marcó para siempre. Fueron días intensos, pero transformadores.

Tu salto a Antena 3 fue casi inmediato al terminar la carrera. ¿Cómo es el día a día en una gran cadena, la adrenalina del directo y el trabajo que no se ve?

Siento que ocurrió todo con mucha naturalidad, como la vida misma, aunque obviamente es el fruto de un gran esfuerzo y muchas horas que nadie ve. Valoro muchísimo mi trabajo. Para mí, es una suerte increíble dedicarme a mi pasión. Intento estar presente, ser consciente de cada paso y agradecer cada oportunidad. Lo que estoy viviendo ahora, hace unos años era un sueño que ni siquiera podía imaginar. Trabajar en una gran cadena conlleva muchísima responsabilidad. Muchas veces, las noticias son de última hora, y algunas coberturas, como la DANA o temas de política, son especialmente exigentes. Al final, tienes que elaborar tu propia información, contrastar, escribir, grabar, editar, etc. Mucha gente cree que simplemente leemos, pero el trabajo de una periodista va mucho más allá. Y detrás de todo esto, hay un equipo humano increíble que hace que cada pieza y cada directo salgan adelante. Tengo la suerte de compartir mis horas de trabajo con compañeros maravillosos que, para mí, son mi segunda familia. Mi trabajo es exigencia, pero también ganas y pasión. 

¿Eres más de plató, o de salir a pie de calle como reportera?

Llevo dos años y medio trabajando como reportera, además de los meses de prácticas en Madrid, y tengo claro que me encanta el trabajo a pie de calle. Me gusta el contacto con la gente, sentir lo que está pasando y vivirlo de primera mano. Además, si me lo permitís, creo que el trabajo de reportera es algo que hay que poner en valor. Al contrario de lo que la gente piensa, no simplemente lees lo que te dicen. La información que cuentas la cosechas tú misma, la preparas, la contrastas y a menudo también estás condicionada por factores externos como el tiempo, los accesos, el entorno o el estado emocional de la gente. Hay veces que se complica, pero tienes que mantener la entereza y seguir. La emoción que se vive en la calle es única. Todo es inmediato, real. A veces cuesta, pero otras tantas te devuelve muchísimo. Yo me siento muy orgullosa del trabajo que hacemos. Somos muchos los que estamos ahí día tras día, con mucha vocación, contando al mundo todo lo que pasa, desde un día soleado hasta cualquier otra noticia con mayor peso y trascendencia y, por lo tanto, con mayor responsabilidad. Realmente, aunque valoro muchísimo el trabajo a pie de calle, no me cierro a trabajar en plató. Es algo que me atrae y que me encantaría explorar en un futuro como parte de mi crecimiento profesional.

¿Cómo fue la experiencia de presentar las campanadas 2025 de Castelló junto a Jordi Vera?

Fue un sueño, no puedo definirlo de otra manera. Esa noche siempre ha sido muy especial para mí desde que era pequeña, y poder vivirla junto a mi ciudad, en la Puerta del Sol y presentando, fue algo mágico. Venía de unos meses muy intensos y exigentes por la DANA, y lo último que esperaba era recibir una noticia así. Agradezco que quisieran contar conmigo para algo tan simbólico que ya forma parte de la historia de Castellón, mi ciudad. Fue una noche que me acompañará siempre. La viví y disfruté al máximo, consciente de que era un momento único en mi vida, y agradezco a quienes confiaron en mí. Ese 31 de diciembre supuso la cuenta atrás más especial de mi vida. Ahora solo pienso en superarme, seguir trabajando con ilusión y dar lo mejor de mí misma.

Fuiste vestida por Javier Gimeno, un hombre “muy And”. Cuéntanos un poco más acerca del vestido.

Javier Gimeno, referente en moda de nuestra provincia, diseñó para esa noche tan especial un vestido exclusivo para mí, una auténtica joya. Era blanco roto, con una tela impresionante, las mangas preciosas y unos volantes muy elegantes. Lo fascinante fue cómo supo plasmar rápidamente mi idea, pese a la poca antelación. Fue un reto, pero logró crear un traje con mucha esencia que me representaba. Me sentí cómoda, muy yo, algo muy importante. Le agradezco muchísimo haberme hecho sentir tan especial esa noche. Sé que todos los implicados sentimos que esto ha sido solo el principio, y que Castellón solo va a superarse año tras año.

Llevas muchos años vinculada al mundo de la moda. De hecho, en 2021 hiciste tu primera aparición en And Novias, y ahora lo haces como protagonista del editorial. ¿Cómo describirías la “experiencia and”?

En dos palabras: felicidad y satisfacción. Han pasado los años y creo que también es una forma muy bonita de ver cómo he crecido también en mi trayectoria profesional. Siempre me he sentido acompañada y muy apoyada, sois un equipo increíble. Cada sesión con vosotros ha sido una experiencia distinta. Me habéis hecho sentir muy especial y muy cuidada, y eso también se aprecia y se puede ver en los resultados. Agradezco muchísimo también todo lo que no se ve: la diversión, las risas, el buen “feeling” detrás de cámaras… La “experiencia and” es única, porque combina moda, emoción, profesionalidad y mucha autenticidad.

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